sábado, 30 de agosto de 2014

EN TORNO AL ESOTERISMO TEMPLARIO - 5



Dr. Carlos Raitzin

C+T+C+G+C+S+J+

Publicado en
BOLETIN TEMPLE – Monográfico No. 1,3/1/2001


ABRAXAS (o ABRAX)

Y, para mayor abundamiento, he aquí un inconfundible
Abraxas en un sello templario. Obsérvese la leyenda “SECRETUM TEMPLI”
Y las letras I,A,O (omega), comparando con la imagen anterior para disipar cualquier duda.



Vale la pena decir algo más al respecto. René Guénon en “Aperçus sur l’Ésotérisme chrétien”, 1977, p.65 y 81, menciona repetidamente que Francesco da Barberito en su “Tractatus Amoris” se hizo representar él mismo en actitud de adoración frente a la letra I. No olvidemos que da Barberino  fue miembro iniciado de los “Fedeli d’Amore” al igual que Dante, Bocaccio y otros grandes de la época (Vease en este sitio web nuestro artículo “Dante Alighieri y la filiación templaria de los Fedeli d’Amore”).

Precisamente es Dante quién menciona en la “Divina Comedia”, Paraíso, XXVI,133, que la letra I fue el primer nombre de Dios.

“Pria ch’io scendessi all’infernale ambascia,
I s’appellava in terra il Sommo Bene
Onde vien le letizia che mi fascia.”

(“Antes de descender al duro infierno, I se llamaba en tierra el Bien Supremo fuente del éxtasis que me envuelve”).



Siguiendo el punto de vista de Schult que encontramos en Dante estas alusiones a disciplinas espirituales hoy perdidas u olvidadas en Occidente pero que aparecen en la famosa obra de Von Sebottendorf (la que puede consultarse en este sitio web). De destacar esto se ha ocupado Guénon, loc.cit. y remitimos además a nuestro Postfacio a la obra de von Sebottendorf en este sitio web. No nos olvidemos que esta disciplina se refiere directamente a las sílabas místicas intraducibles que aparecen al comienzo de los capítulos del Al-Koran y que fueron transmitidas según la tradición islámica por el Profeta Mahoma a sus seguidores más íntimos y cercanos.

Es difícil creer que esto sea solo una coincidencia o hallar siquiera un conato de explicación diferente al propuesto aquí… y así se aclararía completamente su mención en los Estatutos Secretos. Se trataría con la más alta probabilidad de otra alusión velada, esta vez referente a una disciplina de alquimia interior similar a la que describe Von Sebottendorf.

La cuestión ya largamente conocida y discutida de sí Dante halló una fuente de inspiración en la escatología musulmana resulta aquí de interés secundario. Es menester remitir al lector que se interese a la obra colosal de Asín Palacios, la que contiene abundante bibliografía. El tema que si nos concierne es todo aquello que hace a contenidos doctrinales velados en las obras dantescas, provengan estos ya del Islam ya de otras fuentes. Y es aquí donde queda la mayor parte de la tarea por realizar, nada simple por cierto. Nos proponemos retornar a este asunto en futuros trabajos.
 

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